La Felicidad!
Las palabras son fuente inagotable de nuevas sensaciones, mediante
este instrumento con el cual el ser humano tiene la capacidad de comunicarse,
se pueden intercambiar formas de pensar, podemos descubrir nuevas teorías,
o empujan ideas. Las palabras, pueden ser semillas, pero para
que fructifiquen deben de caer en terreno fértil....
No hace mucho tiempo leí que una persona que viva de media unos 85
años, que equivale a unos 30000 días. Que breve se nos queda la vida, y quizás
por eso, se en cada uno de esos días esta presente la ilusión, seguramente nos
conducirá a que en cada uno de esos días, como consecuencia de esa
ilusión, habremos tenido algún momento de felicidad, por lo que
podremos llegar a decir que por lo menos se habrán poddido tener
30000 momentos felices. Quizás con esta máxima, si nosotros somos felices y
tenemos momentos felices, podemos hacer un poco más felices a los que
nos rodean..... eso creo que también esta claro. ¡Y qué cosa más bonita
que participar en la felicidad de alguien! Es como precisamente decía
Leire en monólogo que aparece en la película Piedras. Evidentemente, como
seres humanos que somos, podemos sentir miedo, miedo a que alguien acampe en
nuestro interior, no sabemos con que intenciones puede aproximarse a nuestra persona,
es por ello que quizás, y con el paso del tiempo y de las experiencias que
vivimos, muchas veces ponemos mas exigencias o somos mas exigentes a esa
personas que intentan acampar en nuestro interior, aún a sabiendas que puede
ser una de las formas que más puedan enriquecernos, por eso, aunque el miedo es
natural en el hombre prudente, es de valientes saberlo vencer....
Me gustaría citar una frase que leí hace muy poco. Un
afecto es una convicción. En este momento quiero usar estas palabras
de Víctor Hugo, para seguir refiriéndome a la felicidad. Y es que con
relación a lo que comentaba en el anterior párrafo, no hace muco
tiempo, tras la lectura de un libro, llegue a la determinación de que muchos de
nuestros sentimientos tiene una doble polaridad, y que por consiguiente, el
secreto de la felicidad puede que radique en saber potenciar y cultivar
nuestras emociones y sentimientos positivos y tonificantes, y evitar y superar
los negativos, que no nos aportan nada bueno.
Este libro, que fundamenta la felicidad en diez pilares, plantea
que sólo así, se puede llegar a un estado personal de plenitud y felicidad, a
una consistencia interna, sea cual sea el momento y el lugar en el que el
individuo se encuentre. Estos pilares son: Amor, humor, empatía, sabiduría,
libertad, salud, motivación, autocontrol, valentía, así como la fortaleza y
grandeza de espíritu.
Como conclusión dejo la siguiente máxima para que, si el lector lo
estima oportuno, reflexione acerca de de ella. La Felicidad auténtica ni se persigue,
ni se busca, ni se encuentra; se crea cada instante con lo que se piensa,
siente y se hace. El sentimiento de gozo, indescriptible,
mezcla de plenitud y de alegría, que disfrutamos en muchos momentos de la vida
y que llamamos felicidad, al no ser índole interna, no es algo que se pueda
perseguir como una meta, o buscar como quien busca un tesoro y lo encuentra ,
sino que es algo tan personal y a la medida de cada persona que tiene que ser
de creación propia. Es consecuencia directa de los pensamientos, deseos y
conducta.